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jueves, 18 de septiembre de 2014

COMENTARIOS LITERARIOS DE TEXTOS

Tantos años enseñando Lengua y Literatura en las aulas de mi tierra me llevaron a zambullirme una y otra vez, amigos y amigas, en los textos de ‘los imprescindibles’, por ver si descubría sus entresijos, sus recursos, sus singularidades, las características más personales de la prosa de cada cual.
 Apoyado en las propuestas metodológicas del maestro Lázaro Carreter, y de otros, aprendí a no conformarme con la primera lectura de un texto, sino a intentar ir más allá, a tratar de escudriñarlo línea a línea, palabra a palabra, hasta hacerme con los valores que lo habrían colocado en los primeros puestos de la historia de la literatura.
Con el tiempo, creé un blog para colgar en él mis cuentos, mis poemas, referencias a mis novelas, mis cosas. Pensé, además, que si pergeñaba unos cuantos comentarios literarios de algunos cuentos de Borges, Cortázar, Faulkner o Carver, lograría aumentar el número de visitas de mi blog y mi obra llegaría a más lectores. Y, en efecto, las visitas al blog se dispararon, las disparasteis. Es cierto que mi obra sigue siendo aún tan escasamente conocida como antes, pero mis comentarios han saltado las fronteras. ¡Algo es algo!
Ha sido esto lo que me ha animado a dotar de mayor compromiso a mi trabajo. Así, he contactado con Descrito Ediciones, que me ha propuesto sacar una revista digital, titulada COMENTARIOS LITERARIOS, de la que cada número contendrá el análisis de algún texto representativo de un escritor o escritora universalmente reconocido, como los citados antes. Y he aceptado la propuesta.
En adelante, pues, podréis encontrar mis comentarios de El Aleph o de Las ruinas circulares o de El Sur, de Borges, o el de Usted se tendió a tu lado, de Cortázar, o el de Wash, de Faulkner, o el de Catedral, de Carver, y otros que pondremos a vuestra disposición, en la siguiente dirección:
Desde ahí, será fácil descargarse en formato ebook cada uno de los trabajos; eso sí, por 0,99 €. Mi esfuerzo se verá así, en parte, recompensado y ya no tendré que preocuparme de la maquetación, del formato ni de colgar en el blog lo que escriba.
Como diría Cortázar, esto de ir ablandando el ladrillo cada día resulta cada vez más tortuoso ­–¿tortuoso?–­­­. Y uno necesita ciertos estímulos –¿estímulos?–. Saludos.

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